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electrolitos

  • Electrolitos. ¿Para qué sirven, cómo y cuándo darlos?

     

    Electrolitos. ¿Para qué sirven, cómo y cuándo darlos?

    Los electrolitos son elementos naturalmente presentes en la sangre y otros líquidos corporales, principalmente minerales, que son esenciales para el correcto funcionamiento de las células, ya que juegan un papel clave en funciones tales como la transmisión de los impulsos nerviosos o la contracción muscular. Estos elementos son capaces de diluirse en soluciones acuosas, como puede ser la sangre, y presentan carga eléctrica positiva o negativa, lo que les proporciona poder osmótico o capacidad de atraer el agua. Por ello, son los principales responsables de mantener la correcta proporción de fluidos tanto dentro, como fuera de las células, es decir, el correcto balance hidro-electrolítico.

    Frente a un aumento de temperatura corporal, ya sea por el ejercicio o por las condiciones ambientales, uno de los mecanismos más eficaces que tiene el cuerpo para termorregularse y disipar este calor es la producción y liberación de sudor. El sudor se compone principalmente de agua y electrolitos y, junto con la orina, es el principal responsable de su pérdida. Una alta producción de sudor se asocia directamente con el aumento del riesgo de deshidratación y desbalance hidro-electrolítico. Hay que tener en cuenta que un caballo de carreras puede llegar a tener pérdidas de hasta 5-10 litros de sudor que equivale a un 3-7% de masa corporal.

    El grado de deshidratación o de producción de sudor dependerá del estado físico del animal, el nivel de entrenamiento (duración e intensidad) o disciplina deportiva, las condiciones ambientales de temperatura y humedad y su adaptación a las mismas, así como la cantidad y longitud del pelo y si están o no esquilados.

    Los caballos deshidratados o con desequilibrio hidro-electrolítico tendrán predisposición a la fatiga y, por tanto, su resistencia y rendimiento deportivo se verán reducidos considerablemente. Además, se disminuye la respuesta a la sed, por lo que son caballos que necesitarán beber y no lo harán. En casos graves de deshidratación, pueden llegar a presentar incoordinación, temblores y debilidad muscular severa, entre otros signos, y se considera como una situación de riesgo para el animal, por lo que necesitará un tratamiento de soporte urgente.

    Los electrolitos mayormente presentes en el sudor son el sodio (Na +), el cloro(Cl -) y el potasio(K +), mientras que otros componentes como el calcio (Ca 2+) o el magnesio (Mg 2+), se encuentran en menor proporción. La rehidratación solo con agua no es eficaz, pues necesita de las reservas de estos electrolitos para retenerla en los compartimentos intra y extracelulares, por lo que la recuperación se acelera considerablemente cuando suplementamos la toma de agua con electrolitos.

    Además, tal y como se ha mencionado anteriormente, sabemos que los electrolitos tienen una relación directa con el estado y salud de los músculos en el caballo. Un estudio realizado por Animal Health Trust en Newmarket evaluó el estado del nivel de electrolitos de 144 caballos que sufrían episodios repetidos de rabdomiólisis o enfermedad de los lunes (Harris and Snow, 1991), común en caballos con un nivel exigente de entrenamiento y competición. Observaron que 100 de estos caballos sufrían un desequilibrio electrolítico y casi un tercio de estos, no volvieron a sufrir ataques tras ser suplementados adecuadamente con electrolitos. Este es un claro ejemplo del alcance y la importancia que tiene el asegurar que nuestro caballo está equilibrado correctamente.

    En resumen, podemos decir los electrolitos son clave para maximizar y optimizar el rendimiento de tu caballo, potenciar su recuperación tras el entrenamiento, así como la toma de alimentos, fundamental para la fase de recuperación de las reservas corporales, especialmente las reservas energéticas del músculo.

    Aunque algunos de estos nutrientes o minerales pueden estar presentes en una dieta de alta calidad, como puede ser el forraje (fuente de potasio), otros como el sodio y el cloro se encuentran en pequeñas cantidades, por lo que aportar un extra de electrolitos en la dieta diaria, se convierte en una práctica de manejo fundamental en las cuadras, sencilla y muy beneficiosa.

    Existen múltiples formas de suplementar la dieta de tu caballo con electrolitos de manera eficaz y económica. El electrolito por excelencia es la sal (NaCl) por lo que, ya sea colocando una piedra de sal en el box o, en caso de que esta práctica te dé problemas, dando preparados comerciales completos en líquido o en polvo que se pueden mezclar con el agua, la ración diaria de pienso o en papilla, cubriremos las necesidades de electrolitos de nuestro caballo. Es muy importante asegurarnos de que el animal tiene acceso a agua a libre disposición, limpia, fresca y de calidad.

    Personalmente recomiendo incluir esta medida en la rutina del trabajo de las cuadras y crear el hábito, pues aseguras el correcto equilibrio hidroelectrolítico del caballo con las ventajas que eso conlleva y, en caso de que accidentalmente se diera en exceso, este se eliminará por la orina sin causar problemas. Dar electrolitos justo después del ejercicio es una de las mejores alternativas, ya que tanto el caballo, como el jinete, se habitúan fácilmente y se optimiza la recuperación.

    Para más información, recuerda que los especialistas en nutrición del equipo de Horse 1 están siempre a disposición.

     

    Bibliografía: 

    • Pagan, J. D. & Kentucky Equine Research. (1998). Advances in Equine Nutrition. Amsterdam University Press.
    • Cohenen, M. (2000). Exercise and stress—Impact on adaptive processes involving water and electrolytes. Edit Pagan, J. D. & R. J. Gear. In: Advances in Equine Nutrition (Vol. 2, pp. 265–283). Amsterdam University Press.
    • Harris, P.A. & Snow, D.H. (1991). Role of electrolyte imbalances in the pathophysiology of the equine rhabdomyolysis syndrome. In: Equine Exercise Physiology (pp.3-435).

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